Recetas a tu gusto

Aperitivos Dulces y postres Primeros platos Segundos platos


Helado de vainilla sin lactosa

Por: | 1 comments | 20 junio 2014 | Categoria:
  • Tiempo: 24 horas con el reposo
  • Dificultad: Media
  • Raciones: 6

Hoy día disponemos de leche y nata sin lactosa en muchos comercios, por lo que no representa ninguna dificultad preparar fantásticos helados sin lactosa en casa. Hoy hablamos del helado de vainilla sin lactosa, porque el helado de vainilla además de estar delicioso por sí solo nos puede servir como base para preparar helados de otros sabores, con tan solo añadirle otros ingredientes como chocolate, café, licores, etc.

Hace tiempo que utilizo como base de helados una excelente receta del panadero y repostero Dan Lepard, que es la que os presento aquí. Utiliza una cantidad ingente de nata en la fórmula, por eso el helado de vainilla sale cremoso y delicioso ¡Muy recomendable! También por la relevancia que tiene la nata en esta receta os aconsejo que uséis la mejor calidad que encontréis. Lo mismo digo para la vainilla, las vainas deben estar húmedas y flexibles y si no queréis vainas existen en el mercado extractos de vainilla de buena calidad. Os digo por experiencia que la diferencia entre usar una vainilla buena y una mediocre es muy apreciable. ¡Vamos allá!

Ingredientes para 600 ml de helado

  • 3 yemas de huevo
  • 90 g de azúcar
  • 1 vaina de vainilla
  • 210 g de leche entera sin lactosa
  • 300 g de nata para montar sin lactosa.

Elaboración

Con todos nuestros ingredientes, excepto la nata, empezamos por preparar una especie de natillas, que es la base tradicional de todos los helados. Abrimos la vaina de vainilla por la mitad y sacamos las semillas.

Ponemos todos los ingredientes menos la nata en un cazo y añadimos las semillas de la vainilla. Calentamos a fuego muy suave, sin parar de remover con cuchara de madera, hasta que comience a espesar, lo notaremos porque la mezcla es capaz de cubrir el dorso de la cuchara y si pasamos el dedo por ella deja un surco; también porque desaparece la espuma de la superficie del líquido. Hay que tener precaución de que no hierva, pues se cortaría.

Una vez espesada la mezcla, añadimos la nata, mezclamos, dejamos enfriar por completo y la metemos en el frigorífico a que madure toda una noche. Este paso es necesario porque se asientan los sabores y las proteínas se hidratan, lo que ayuda a hacer el helado más cremoso y a darle mejor sabor.

Al día siguiente congelamos la mezcla. Si tenemos heladera, procederemos según las instrucciones del aparato para batir el helado. Si tenemos Thermomix, congelaremos la base en cubiteras para después batirla en la máquina. Si no tenemos heladera ni ningún robot de cocina potente, hay que meter la mezcla en un recipiente tapado en el congelador e ir sacándola cada media hora para batirla con una batidora manual, hasta que obtengamos el helado.

Si guardamos el helado en el congelador tendremos que sacarlo por lo menos 10 minutos antes, pues los congeladores domésticos tienen una temperatura inferior a la ideal para servir helados. Veréis que este helado tiene un sabor y una consistencia increíbles.

Recetas similares:
  • Pollo con brócoli y salsa de soja (Receta apta para intolerantes a la lactosa)

  • Merluza rebozada con mayonesa vegetal sin lactosa

  • Mojicones

  • Flan de huevo sin lactosa


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>